
Rosalía anda de ciudad en ciudad con LUX y, además de presentar uno de los discos más ambiciosos de su carrera, se está llevando algo que ya se convirtió en uno de los momentos favoritos de sus shows: el confesionario.
La dinámica es sencilla, pero tiene ese punto de morbo que hace que todo mundo quiera saber qué va a pasar. Rosalía invita a una mujer al escenario, se sientan frente a frente y llega la hora de contar una historia de amor, desamor o de esas que uno normalmente solo le cuenta a sus amigas.
Y lo interesante es que cada ciudad ha tenido su propia historia.
Por el confesionario de la gira ya han pasado artistas como Aitana, Bad Gyal, Karol G y Lali Espósito. En México, Guadalajara tuvo a Yeri Mua, quien llegó incluso con vestido de novia y terminó contando una historia de infidelidades, pleitos y hasta un cuchillo. En Monterrey, la invitada fue Rivers, que habló sobre una decepción amorosa y los años que le tomó volver a confiar en alguien.
Así que ahora toca CDMX.
Rosalía llegará al Palacio de los Deportes para cinco presentaciones: 22, 24, 26, 28 y 29 de agosto. Y aunque todavía queda la duda de quién será la próxima mujer que se siente frente a ella, algo queda claro: después de lo que pasó en Guadalajara y Monterrey, el público capitalino seguramente llegará al concierto pendiente de algo más que el setlist.
Porque sí, queremos escuchar LUX, queremos ver la puesta en escena y cantar “La Perla”. Pero también queremos saber quién va a abrir la puerta del confesionario en el Palacio de los Deportes.
Y con Rosalía, uno nunca sabe qué puede pasar ahí dentro.