PARÁSITOS: UNA SÁTIRA CÓMICA QUE NOS CONFRONTA CON NOSOTROS

 Por: José M. Viniegra

CkZVoIGUgAEUmKBVivimos en una sociedad de clases. Vivimos en un esquema en que la minoría vive en la opulencia y se sostiene de las masas que dan el todo por una pequeña parte de las riquezas generadas. Tenemos un desgaste constante e histórico de verdaderos hombres y mujeres que salen a desgastarse el lomo para sostener a la nueva puesta en escena, PARÁSITOS. La cuestión es saber: los parásitos, ¿están abajo, o están arriba de uno?

Con esta escueta pero concisa introducción abramos telón…

Una pareja está embarazada: Julia y Oliver. Ambos viven en un departamento en extremo humilde, sin los requerimientos necesarios para continuar una mejor vida para ellos y el bebé. Miss Dee, una “amable y carismática” mujer del gobierno, portadora de magnánimas noticias, se acerca un día de tantos a la pobre pareja y les explica de qué trata aquella carta que llegara desde la agencia a manos de Ju y Oli: han ganado una casa. ¿Cuál es el truco? Pregunta Oliver, mientras que Julia está más animada, ya que la casa nueva a la que llegarían, es más grande. Miss Dee les explica: no costará un quinto, es grande, no se las quitaremos, no les cobraremos impuestos, sólo deben habitarla y remodelarla: eso es todo. La idea, poner al corriente una sola de las cinco propiedades abandonadas, pero de sólida edificación, para que, gradualmente, otros compradores (estos sí lo serán) lleguen a la zona para poblarla y así, crear un sitio de ensueño donde la opulencia predomine.8f4c5e10-424a-4c49-ae71-4883b12b8de8

Pero Ju y Oli son dos pobres sujetos que no tienen lo suficiente. Oliver es quien decide hacerse cargo, él mismo, de los acabados y de las instalaciones de infraestructura. Pero una noche, algo inesperado en la cocina, cambia el curso de su destino como pareja que dentro de poco será madre y padre: un ruido los alerta en su primera noche. Oli baja, mientras Ju se queda en el cuarto. Hay alguien en la cocina. Es una sobra, es un cuerpo, es un intruso. Oliver se asusta, pero encuentra algo con lo cual defender a su familia y le sorraja un golpe certero y mortal al indigente que se había colado a su hogar. El cuerpo, tras 66.6 segundos, se convierte en luz y chispas múltiples que dan por resultado una cocina de ensueño.

helenicoobra3bJu y Oli saben, ahora, un secreto. Lo resguardarán a capa y espada. Enloquecerán por no ser descubiertos o tachados como: ¡¡¡Asesinos!!! Julia y Oliver, ahora se concretan a pedir deseos, como si de un genio se tratara: un indigente electrocutado o acuchillado, bien valdrá la pena y se convertirá en el Lamborgini que tanto deseaban, o en la nueva sala de sus sueños o en lo que deseen. Y luego, los vecinos. La codicia y la competencia entre ricos, para mantener el estatus. La insaciable sed de más y más y más… en un estado en que “suficiente nunca es suficiente”.Ci7HISrU4AA1Ru0

¿Hasta dónde llegarías por tener todo lo que soñaste, sin que te cueste un gramo de sudor, y acaso tengas sólo que matar o acabar con el de abajo: el parásito que quiere un mendrugo del pan que cargas en tu mano? Puesto así, ¿Quién (o quienes, en la sociedad) es el verdadero parásito?

PARÁSITOS se mantendrá en temporada hasta el 7 de septiembre con funciones los miércoles a las 20:30 hrs. En el Teatro Helénico: Av. Revolución 1500, Col. Guadalupe Inn.

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