El acto sinvergüenza.

Por: Julio Bravo.

Cuentan  que en ciertas ocasiones de octubre –con luna o sin ella- en lagos de todo el planeta. Un solo loto bermejo, brota de la quieta placa de agua. Abre sus extremidades; larga estética de su propio mantra. Algunos borrachines perdidos, comentan haberle visto, que jamás se acercan. El tío Ignacio subsecretario de la embajada mexicana en la India, me reveló haber cruzado las entrañas de la flor.lavie1

lavie2A través de los ojos de Ignacio, me introducía en salón oscuro. La carcajada recibió mi coronación… el bien vestido demonio blanco frotó mi  perfil.

El purgatorio y sus siete perros, acá la muerte: variabilidad nocturna de cabaret; parque de diversiones adulterado, somete al campo visual y auditivo. Aquí la distorsión, practica una danza llena de dislocaciones, conglomeración dispersa, ese olvidado mundo del punto y la coma dentro del adelanto histriónico. El diablo de percha pulcra, ligeramente amanerado, parece ser la fortaleza de un surco concéntrico.  Goza de la astucia como ejecución de la locura, los personajes caen tan abajo que la única situación es ir siempre arriba, entonces elevan el don de la tragedia, le atesoran un revoloteo de mascaras, le muerden al infierno su parte más blanda.

Contario a lo que podría pensarse de primera instancia, La Vie coloca su proceso en una puesta escénica. Por mucho atrevida, substanciosa. Si bien se vale de disciplinas alternas. El plano circense ofrece asunto especial en el malabarismo.

Interviene el teatro y una especie de contradanza. Notablemente la vanguardia artística, la consigue la burla social, aritmética de lo material y difuso, cuando ponemos el artefacto ya sea electrónico, casero, antes que el nosotros. La compañía circense evoca las lavie8nebulosas de noche engalanada, el amor fracciona la manzana, trozos desiguales de la relación entre pareja. Sopesan el pecado sobre un tono erótico, más apegado al humor negro.

Su estadía en el Plaza Condesa será del 5 al 16 de junio, es su primera vez en México, Siete directores componen este espacio surrealista. Montreal los vio nacer y, dato interesante es que la obra original está dirigida en Francés debido a su aferrada preocupación por lo preciso en el lenguaje, pero, no se preocupen la representan en castellano para nuestro país. ¡Qué si vale la pena asistir!, claro, la vida seria es en definitiva, cosecha de la broma.

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