La banda inglesa de electro folk llegó a la Arena CDMX el pasado 27 de septiembre, el norte de la ciudad dejó ver su admiración y fanatismo por la música y el concepto de Jay Kay y compañia. En la periferia al inmueble, se pudo observar algunos asistentes que replicaron los icónicos sombreros de «Buffalo man» a través de sus distintas eras, cruzaban el filtro de seguridad sonriendo mientras se dirigian al interior del lugar.
Dentro, la arena ya susurraba a discreción un lleno inminente, y, aunque programado a las nueve de la noche, noo fue hasta cuarenta y cinco minutos después que las luces anunciaron el inicio del Latin America Tour en su última parada.

Los primeros acordes de «(Don’t) give hate a chance» se repartieron en la atmósfera del lugar, viajando entre manos en el aire y alaridos, es que Jamiroquai comenzó un set corto en el papel (11 canciones enlistadas) pero suficiente para poner a bailar a los asistentes.
Y hay que decirlo, el retraso se olvidó rápido, la rechifla recibida minutos antes parecía solo una alucinación. Jay se entregó en todo sentido y de toda manera artística arriba del escenario, cosa que se agradeció pues, los bailes y saltos siguen estando, se reconoció desde el lugar más lejano del lugar esa chispa que sigue haciendo estallar a los escuchas en bailes cadenciosos.
«Little L», «Runnaway», «Space Cowboy» desfilaron en el set, en versiones extendidas que por momentos parecían hacer honor a la construcción del nombre de la banda, «el jam» (la improvisación musical) permeó un poco la arena, y no, no es queja, Jamiroquai nos entregó ritmos y texturas sonoras, capas de bajos exquisitos y baterías completamente resonantes, todo en conjunto fue eufórico.

«Disco stays the same» nos condujo a «cosmic girl» que elevó aún más el ánimo, el baile seguía y los coros acompañaron a Kay que visiblemente conmovido, siguió como decimos aquí «sacando los pasos prohibidos», que en este caso estaban más que permitidos y también, eran esperados por muchos si no es que la mayoría de los asistentes.
«Virtual Insanity» fue el punto más alto y de cierre para una noche casi madrugada de disco, nostalgia, sombreros con cuernos y mucho baile, un casi lunes fue que Jamiroquai puso en órbita a mas de 20 mil personas.
