Por: Angélica Camacho
Con el objetivo de recordar y crear consciencia sobre funciones y sus enfermedades, este 25 de mayo se celebra el día mundial de la glándula tiroides.
La glándula tiroides pesa entre 15 y 30 gramos en un adulto y está formada por dos lóbulos en forma de mariposa a ambos lados de la tráquea, ambos lóbulos unidos por el cuello. La glándula tiroides regula el metabolismo del cuerpo y regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas.
En la mayoría de personas con alguna deficiencia tiroidea, los exámenes de sangre de rutina No detectan la insuficiencia de la hormona tiroidea, lo que deja a los pacientes sin una explicación exacta de sus síntomas.
Las enfermedades más comunes en la tiroides son:
El Hipertiroidismo que puede causar una amplia variedad de síntomas, que incluyen los siguientes:
- Pérdida de peso involuntaria, aún cuando el apetito y el consumo de alimentos permanecen iguales o aumentan.
- Latidos rápidos (taquicardia), con frecuencia de más de 100 latidos por minuto.
- Latidos irregulares (arritmia).
- Sensación de golpes en el pecho (palpitaciones).
- Aumento del apetito.
- Nerviosismo, ansiedad e irritabilidad.
- Temblores, normalmente se dan suaves temblores en las manos y los dedos.
- Sudoración.
- Cambios en los patrones de menstruación.
- Aumento de la sensibilidad al calor.
- Cambio en los hábitos intestinales, especialmente, mayor frecuencia en las defecaciones.
- Una glándula tiroides agrandada (bocio), que puede aparecer como una inflamación en la base del cuello.
- Fatiga y debilidad muscular.
- Dificultad para dormir.
- Piel delgada.
- Cabello fino o frágil.
En el Hipotiroidismo, los síntomas son apenas perceptibles en un principio, como el cansancio o el aumento de peso, que bien podemos atribuírselos al envejecimiento.
A medida que el metabolismo continúa ralentizándose, es posible que los problemas sean más evidentes. Estos son algunos de los síntomas:
- Fatiga.
- Aumento de la sensibilidad al frío.
- Estreñimiento.
- Piel seca.
- Aumento de peso.
- Hinchazón de la cara.
- Ronquera.
- Debilidad muscular.
- Nivel de colesterol en sangre elevado.
- Dolores, sensibilidad y rigidez musculares.
- Dolor, rigidez o inflamación de las articulaciones.
- Períodos menstruales irregulares o más intensos de lo normal.
- Afinamiento del cabello.
- Ritmo cardíaco lento.
- Depresión.
- Memoria deficiente.
- Glándula tiroides agrandada (bocio)

Pero después de todo, tu tiroides se puede controlar. Para ello es importante que hagas cambios en tu alimentación y estilo de vida, ya que eso te beneficiará y te traerá mejor salud.
- Cambia tu alimentación: Los alimentos ricos en Omega 3, así como las verduras verdes son ideales para ti. Evita gluten, azúcares y harinas refinadas, así como los lácteos. El sistema digestivo de una persona con trastornos en la tiroides, suele ser un caos, por ello, elige un buen probiótico y tómalo todas las mañanas y si puedes agrega selenio a tu dieta (una buena fuente son las nueces de brasil).
Desintoxícate: La Tiroides es una glándula que está muy expuesta al medio ambiente, por lo que muchas toxinas se quedan alojadas en ella y entorpecen su funcionamiento. Por lo tanto. la estrategia principal para sanar de la tiroides es reducir la exposición a estas toxinas. Comer alimentos vivos y orgánicos nos ayuda a eliminar gran parte de las toxinas.- Suplementos: Aquí es recomendable consumir una planta llamada Maca, la cual funciona en el organismo con un regulador hormonal; así como la Espirulina, porque es rica en muchos nutrientes que ayudan a la tiroides a controlar.
Siguiendo estos tres tips, tomando tus medicamentos y acudiendo al doctor periódicamente podrás comenzar a ver resultados.