COYOTE VS. ACME, LA PELICULA QUE CASI NOS PERDEMOS

Por: Enrique Guerrero

Divertida, entrañable y altamente disfrutable, llegó a las salas de cine después de quedar enlatada sin ver la luz.

Coyote vs. ACME cuenta la historia del coyote, quien, tras varios intentos fallidos por atrapar al correcaminos, idea demandar a ACME por sus máquinas inservibles. Para ello, contacta a una pequeña firma de abogados con la que luchará contra la enorme corporación en los tribunales.

Recordemos que había una alta posibilidad de que esta película jamás viera la luz, a pesar de estar ya terminada, pero gracias a la presión de los espectadores y también a un estudio que apostó por rescatarla.

No tiene desperdicio alguno. A todo el público lo hará reír, divertirse y pasar un rato agradable en la sala. Los actores live action están muy bien comprometidos con interactuar con estos entrañables personajes.

La película fácilmente puede dividirse desde tres perspectivas. La primera es que, como historia de los Looney Tunes, es efectiva. Para todos los fans y personas con nostalgia, está hecha para que puedan disfrutar todos los tropos, chistes, gags y demás de las caricaturas. Asimismo, todos los personajes importantes tienen apariciones y roles que, no importa si son grandes o chicos, sí son relevantes para el desarrollo de la historia.

También está esta suerte de narrativa legal: el juicio y la investigación para ello. A pesar del tono, es un buen recuerdo de películas sobre tribunales y demandas de pequeños contra entes poderosos, donde el público busca que se haga justicia. Y encima está aderezada con una pequeña conspiración que logra hacer de una historia de Looney Tunes un pincelazo de thriller.

Finalmente, la mezcla de live action y animación 2D. Ya habíamos tenido otras propuestas dentro de esta propiedad, como, por ejemplo, la ya clásica Space Jam, pero hacía mucho tiempo que, de cualquier franquicia, no teníamos algo así en el mainstream. La llegada de esta cinta se siente refrescante, porque encima es de esas películas familiares que son literalmente eso, “familiares”.

Es una buena dosis de añoranza en el cine ver este tipo de películas. Recuerda, a su vez, esos buenos tiempos del cine familiar, sencillo y sin pretensión alguna, pero también el caso del enlatamiento nos hace ver que los estudios ya no están apostando a ese cine, yéndose a la segura con las producciones que fácilmente recaudarán.

También es una película sobre amistad y camaradería, que logra mover emociones que no esperas encontrar en una historia de Looney Tunes. Sin embargo, ocurre y es de los momentos más álgidos de la película.

Si eres fan de estos personajes, definitivamente tienes que verla, ya que hace mucho tiempo no teníamos una historia así, que envuelva esta propiedad y quizá no la tengamos en mucho tiempo, pero es un buen regreso, y ojalá muchos se den la oportunidad de disfrutarla.

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