Por: José M. Viniegra
La Leyenda de Excálibur: Rey Arturo, se estrena este 12 de mayo. Un filme del director Guy Ritchie, en Guión conjunto con Joby Harold y Lionel Wigram, cuyo reparto lo conforman: Charlie Hunnam, Jude Law, Àstrid Bergès‑Frisbey, Eric Bana, Djimon Hounsou, entre otros.
Es un filme que impacta más por los efectos especiales que por la trama o la construcción de las escenas. Ciertamente, no ha sido la mejor película que hemos tenido en el año, pues su principal acierto ha sido la espectacular cantidad de efectos por computadora que lo llenan de principio a fin, sin que esto sea algo que le salve de quedar muy por debajo de, digamos, un… Señor de los Anillos, aludiendo a ese otro filme por la maestral creación de una historia y un entramado de escenarios, episodios, relación de lugares y personajes, etc.
La historia se basa en la idea previa al desarrollo físico de Arturo (Charlie Hunnam), cuando su padre muere a manos de su tío, el rey Vortigern, convirtiéndose en la roca que sujeta fuertemente a Excálibur.
Aquel despiadado rey crea convenio con una creatura octopoide que nos remonta más a una Ursula que a un Kraken, para obtener su poder y magia, debiendo matar a su hermana y a su hija para ello.
Por otro lado, el famoso Merlín no aparece en prácticamente ni un solo instante en la historia, mientras que es una maga (Àstrid Bergès‑Frisbey) quien le ayuda a lograr ascender al trono; aunque siempre “de lejitos”.
No es buena la película, indicaré nuevamente, sino por los efectos especiales. La música sí representa, contrariamente, una buena selección muy ad-hoc con las escenas que corren a lo largo de la película. No obstante, si deseas poco en qué pensar, tener un fin de semana pasadero y ver algún filme sin tanta sangre o controversias, sino dominguera, adelante: ésta es para ti esta vez.