Los Auténticos Decadentes: La cura de la tristeza

Por: Luis Rodríguez/Fotografías: Lulu Urdapilleta (OCESA)

LAD (5)El día de las penas en que toda melancolía, tristeza y desilusión se rompió; pues llegó a integrar con la música y la emotividad de un sonido proveniente de la tierra de fuego los guerreros argentinos con 28 años de servicio al arte sonoro; valor, pasión y una fuerza tremenda en los escenarios los hacen únicos, grandes, Auténticos Decadentes.

La música de la juventud, de la madurez y de la vida acompaña a cada persona por el resto de su sinfonía. Cada nota que damos en el mundo componen una melodía que sólo aquellos que prestan atención pueden escuchar: música directa del corazón. La tristeza llega para desfragmentar cada arpegio pero la memoria musical retoma uno de los goces de la existencia humana a través de las canciones que marcaron época y espíritus.

El sábado 7 de febrero el palacio de los Deportes se convirtió en el punto de reunión para la gran fiesta en la que miles de capitalinos fueron invitados. A partir de las 20:00 horas la música de Kchiporros y Dr. Krapula emocionó y deleitó, pero la lujuria de los fanáticos era mayor que las ganas de esperar y escuchar a las bandas teloneras.LAD (3)

Un atmosfera grande, una masa gigante, ánimos al cien, cervezas por doquier, un caldo humano se podía sentir en el aire (incluso oler), pirotecnia, condones flotantes y los ánimos se entregaron durante la espera; los “chavo-rucos” conocedores de Los Auténticos Decadentes se lucían con selfies, algunos apantallaron a las damas comprándoles cervezas dobles, hamburguesas y nieves industriales de limón.

Chiflidos y “rechiflidos” atacaban al tiempo para que éste volara. Una misteriosa niebla surgió, era una mezcla de vapores y humos mecánicos, fue el anunció que la piel dio pues  alertaba que los esperados y aclamados del nocturnal se acercaban. Las luces fuera y los gritos de emoción y júbilo aumentaron el suspenso. La proclama por ellos se dio y nunca cedió, luces blancas armonizaron su llegada, celulares online y  con sorprendentes luces aparecieron a las 21:37 horas con el tema “Y la Banda Sigue”.

LAD (6)Todos sus integrantes tenían trajes animal print, en su mayoría con similitud de cebras.   Dos fanáticos se colocaron por encima de las rejas de lo alto de los palcos, la pasión por la deliciosa música jamás tendrá límites.

Un tatuaje en la pupila, una fiesta, el alcohol, la sinfonía y el ambiente, generan flashbacks de viejos bares con viejos amores, la melancolía del pasado se entremezcla con un presente efímero del cual vivimos siempre en su espera. Sonó “Como me voy a olvidar”.

“Muchísimas gracias amigos…” sonrisas de Gustavo «Cucho» Parisi  manifestaban la emoción de ser los anfitriones de la fiesta. La locura en la selva de concreto, los invitados en frenesí, la tristeza fue expulsada con “Somos” y para aniquilar totalmente rastro de ella se ejecutó “Piratas”.

Un aniversario se debía de celebrar en grande para los grandes. Entre canciones agradecían, emocionaban inclusoLAD (2) gritaban “Viva México cabrones” las voces de Los Auténticos, luego emergieron temas como “Pendeviejo”, “La marca de la gorra”, “Prefiero” y “Viviré por siempre”, este último dejo un sabor de triunfo rebajado con nostalgia.

Doce Decadentes, doce músicos que dejaron todo lo humanamente posible en el escenario, “Esta noche va estar grabada, porque ustedes son el mejor público…” dijo «Cucho» Parisi. Cientos de almas cheleras se entregaron como nunca, con  “Corazón”. Brinquitos casi torpes y rítmicos le acompañaron, además de flores, en este caso palmas, llenaron el horizonte frente a los artistas.

LAD (1)Después de “Diosa”, Parisi dijo las siguientes palabras: “Creo que es el show más importante de nuestra vida…”. Luego “Auténtica”, “Sin pedir nada” y “Besándote”  el pecho las  recibió en vibraciones acústicas, los pulmones se inflaron de armonía. Una discreta pausa se efectuó y la épica “Marcha imperial” cubrió a un soldado clon del Ejercito de la Republica (Star Wars) el cual hizo un comercial, su objetivo era comunicar que se unieran a los seguidores de las redes sociales de Los Auténticos.

Luego los Decadentes salieron con playeras negras con estampado de calavera fluorescentes para tocar: “El gran señor”, “El corso de Ayacucho”, “Veni Raquel”, “Entrega el marrón” junto con “El murguero”, en donde se dio un nuevo inicio y de activación de energía se reflejó en los cuerpos que se expresaban de formas retorcidas y motoras.

El carnaval era grande, enorme, notable y faltaban muchas canciones.  “Luna radiante” preparo el momento en que el concierto se tornó romántico y tranquilo. Y alguien entre el  público dijo: “Esa es la chida”; era tiempo de un himno de amor, era el momento de “Un osito de peluche de Taiwán”. El Palacio de los “Rebotes” se convirtió en un templo musical, en donde los feligreses rezaron en conjunto ese tema, azul el aire se convirtió casi al final, sólo para decorar.LAD (7)

Fumarolas entre el público de pista emergían, suaves, mentolados y sin filtro. “Tanta soledad” y otro tema consentido: “El pájaro vio el cielo y se voló”, la miel se derramó entre las parejas, sin duda ese día alguien casi se vuelve diabético, además de que sólo chatarra se puede comer en el recinto, golosinas y refrescos caros, directo al corazón.

La voz de Julieta Venegas acompañó en playback  a Jorge «Perro viejo» Serrano en el tema  “No me importa el dinero. Luego siguió “Vayan a estudiar” y después el vómito descontrolado y desmedido de una mujer en gradas por exceso de bebida dio apertura a  “La bebida, el juego y las mujeres”, irónico icónico.

La salida estaba aún lejos, el boleto permitió el acceso a un mundo que palpita en cada persona, una composición de anagramas y laberintos que competen a la poética versatilidad con que creamos nuestras utopías, permitir que temas como “Distrito Federal”, “Enciendan los parlantes” y “Gente que no” entren y refresquen los demonios genera que éstos se vuelvan y bailen con nuestras fantasías.

10978593_10205816308425209_192409172834927076_n“Es un sueño llenar un Palacio de los Deportes. Ese cariño nos ayuda después de 28 años…”, expresó Martín Lorenzo y enseguida lanzaron una bomba sonora, por lo cual un bombero tuvo que lanzar agua mientras el ente juvenil que casi se podía tocar coreaba “La guitarra”.

Un festín de canciones aumentaban y el postre casi llegaba, muestra de ello fue el arribo de “Loco (Tu forma de ser)”;  la presión en las vías respiratorias para que efusivamente alentaran y siguieran cada nota permitió que muchos ignoraban el peligro, el límite y la serenidad.

Toneladas de historias se revolvieron y las luces conjugaron la mística fragmentada en micro decimas de realidad existencial, “Lejos de ti”; los ojos nativos pragmáticos se concentraron en cada rincón del escenario, “No Puedo”; a pesar de que las luces pretendieron cegar pero el aura roja de los mestizos prevaleció de principio a fin, “Sigue tu Camino”.1484662_10205816302705066_283153224959827722_n

El shock de la imaginación perpetuó al final de la velada romántica-carnavalera, el zumbido de los oídos y la excitación arrinconada dentro de los pechos trataban de engañar a la razón, evitaban pensar que el espectáculo había terminado, tal fue que el camino a casa de cada ambulante entonaba alguna canción de ellos, los glorificados 28 veces y gramo por gramo los únicos, los inigualables, Los Auténticos Decadentes.

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