Texto y fotografías por: Daniel Miranda
El pop de los 80s regresó la noche de viernes 4 julio. Pandora y FLANS transformaron el ambiente de la ARENA CDMX con recuerdos del ayer.

La noche de ayer, el quinteto conformado Isabel Lascuráin, Mayte Lascuráin, Fernanda Meade (Pandora),Ilse María e Irma Angélica (FLANS) llenaron de emociones al limite el coloso de la Alcaldía Azcapotzalco.El grupo además de llenar el recinto, puso a los asistentes a bailar al ritmo de los años ochenta con canciones emblemáticas como: La maldita primavera, No controles, Me he enamorado de un fan, La usurpadora, Me vas a extrañar, Como te va mi amor y muchas otras que retumbaron en todo el lugar.
Además, Juan Gabriel, el ídolo de Juárez, se hizo presente cuando las cantantes lo homenajearon con un popurrí de la estrella quien falleció hace 8 años. Sin dejar de resaltar que los ánimos se estremecieron cuando la canción de Cómo te va mi amor, interpretad por Fernanda Meade. Por su parte, Ilse María puso a bailar a sus fans cuando cantó me enamoré de ti en un bazar.

Pero lo que a todos sorprendió fue la aparición de Benny Ibarra arriba del escenario. Las canciones que todos entonaron a todo pulmón fueron: Cielo y Con todos menos conmigo. Tanto las integrantes de Flans como Pandora hicieron del momento único; puesto que todas tomaron su tiempo para acompañar al cantante durante cada una de las interpretaciones.
Luego, para terminar de aderezar la noche apareció el compositor, musico y productor Nacho Cano. Ay que pesado; fue la rola en donde además de interpretar el inicio de la misma, tuvo la colaboración inesperada de Benny Ibarra. También interpretaron la de No controles. Es un genio de nuestra generación, expreso una de las cantantes.

Sin dudar la noche del 4 de julio fue una noche memorable. La alegría, el baile, la euforia, y la nostalgia fueron las emociones que hicieron vibrar a toda una generación, que vivió su juventud acompañada de grandes artistas como los fueron las Flans y Pandora. Los años ochenta regresaron por dos horas que parecieron dos minutos para un público que se entregó desde el inicio del concierto.