Por: Ernesto López
El Museo Nacional de San Carlos, reabrió la Sala Gótica, con la exposición El nuevo rostro del Gótico, que alberga obras de Pere Espallargues y Pedro Berruguete, entre otros, después de hacer trabajos de restauración y encontrar obra anónima del siglo XV y un símbolo del Santo Oficio.
El público podrá disfrutar de obras que fueron realizadas en el alto gótico del siglo XIV al XV, que combina formas flamencas, francesas e italianas, con abundante colorido, figuras alargadas de movimientos elegantes, así como el dorado en la estructura y nervaduras que les sirven de marco, imitando la arquitectura, estilo introducido en el norte de España en el siglo XIV.
Durante los trabajos de remodelación del espacio, se abrieron por vez primera las vitrinas y se localizó detrás de una imagen de San Jerónimo, un temple sobre tabla anónimo del siglo XV que representa el martirio de Santa Bárbara y también un símbolo de procedencia del Santo Oficio.
La Sala Gótica alberga, obras como un retablo del siglo XV del catalán Pere Espallargues, La adoración de los magos de Pedro Berruguete, que representa el transcurso estilístico al Renacimiento, una tabla del siglo XIV que presenta escenas de la vida de San Lázaro, esta obra es la más antigua del acervo de San Carlos.
Ademas de Dos predelas procedentes del retablo mayor de la parroquia de San Miguel y San Pedro, trece obras de los depósitos nacionales y dos piezas invitadas de la colección de la familia Lazo Margain.
Este acervo artístico, fue puesto al alcance de los mexicanos desde la fundación del MNSC en 1968, acervo fue heredado de las colecciones que resguardó la Real Academia de las Tres Nobles Artes, conventos clausurados y adquisiciones federales.
El término gótico fue acuñado en el siglo XVI por el italiano Giorgio Vasari y el estilo surgió en la Galia del siglo XII y se extendió por Europa principios del XVI, tuvo un fin primordialmente evangelizador que sirvió para adoctrinar a las personas acerca de los valores y símbolos religiosos.