Por: Cristhian Chavero López
¿Ya sabes qué tan chichimeca eres? Podrías serlo en mucho, es una manera de denominar a varios pueblos venidos del norte de México y más allá que fueron migrando desde antes de la llegada de los españoles y durante la conquista. Pertenecen a los uto-aztecas o yuto-nahuas, una de las grandes líneas lingüísticas de América.
El escándalo de esta semana es que el secretario ejecutivo del Instituto Nacional Electoral el pasado 24 de abril fue encuerado porque se filtró la grabación de una llamada telefónica en la que él habla con otro servidor público.
Ahí le narra su impresión porque tuvo una reunión con personas representantes de tierras indígenas, la da mucha risa la manera de hablar de uno de sus interlocutores, porque pareciera la del estereotipo de nativo norteamericano, como el Toro del Llanero Solitario, el secretario lo imita entre risas:
“No mames… Yo jefe gran nación chichimeca, vengo Guanajuato, yo decir a ti, o diputado para nosotros o yo no permitir tu elección”. Lorenzo, un jovenzuelo de 42 años se ríe y compara su experiencia en el INE con las Crónicas Marcianas de Ray Bradbury, como una manera de referirse a sus extrañas experiencias ·desde las dramáticas reuniones con los Padres de Ayotzinapa”, hasta sus expresiones sobre la nación Chichimeca.
Luego de la filtración Córdova, un hombre que gana poco más de 200 mil al mes fue a la PGR a levantar una demanda porque la grabación de la llamada fue obtenida ilegalmente, además de referirse a los medios y manifestar sus palabras como “desafortunadas”, que su “respeto a los derechos indígenas ha sido patente como académico y servidor público”.
Varios intelectuales de la prensa lo han criticado, otros muchos en redes sociales en Internet le han comido vivo y otros tantos que están de acuerdo con él se han guardado su opinión para ser políticamente correctos.
Un planteamiento interesante le cuestiona si es tolerante en lo público pero prejuicioso y xenófobo en lo privado. Lorenzo, hijo de un afamado historiador, Arnaldo Córdova, se mofa de su interlocutor y no queda claro si es porque no le cree o si es porque le dan risa que la gente quiera un diputado y eso se negocie con el personal del INE o si es porque es indígena.
Parece ridículo que alguien se diga jefe de la “gran nación chichimeca”, pero tal vez sea cierta la historia; tal vez el abogado Lorenzo Córdova, con su doctorado en Investigación en teoría política de la Universidad de Turín sepa que en Guanajuato habitan, según el INEGI, 2142 hablantes de Chichimeca Jonaz, un pueblo de origen más bien otomangue (no utoazteca como los chichimecas), que se conocen hoy como jonaces.
No puedo hablar de cómo hablan ellos, no tengo ni idea, pero cualquiera se puede reír de cómo hablan y se visten los otros, de cómo van los 28 de cada mes los chavos a saludar a San Judas Tadeo, de cómo habla un gay en una estética, de cómo se peinan los hípster, de cómo los testigos de Jehová tocan las puertas, de los bautizos dominicales, de las mujeres que salen a la leche con tubos, de los hombres panzones que utilizan saco y corbata. Podemos burlarnos de todos, despreciarlos a todos, eso es xenofobia y en cada uno de nosotros hay un poco de eso.
Xenofobia es, según la ONU: Toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color,
linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública.
Tema aparte. Seguramente no es casualidad esta filtración, porque faltaba poco para que el INE decidiera si quitaba el registro al Partido Verde. No me arriesgaré a afirmar que le dieron un coscorrón mediático a Lorenzo para que votara en uno u otro sentido, más bien creo que es una advertencia, donde queda patente que hay muchas grabaciones, que lo tienen sujeto con otras declaraciones mucho más desfachatadas que esta y que se vaya por la derecha. Cualquiera (con poder y dinero) puede pagar la tecnología y los aparatos para espiar a otra persona, el gobierno mexicano deja muchísimos huecos de poder con tal de darse manga ancha, así que se puede sospechar de cualquiera. Lorenzo ha de tener mejor idea de quién fue, diga lo que diga en medios.
Retomando la xenofobia, podemos afirmar que México es un país racista (una modalidad de xenofobia), desde los que se siente más blancos y desdeñan a los “morenos”, hasta los que se auto rebuscan un origen muy español, inglés o francés con tal de sentirse más que otros.
Qué jodidos estamos si nos sentimos mal por ser más de un a raza o de otra, que lástima que no podemos valorar pequeños detalles y frases que denotan nuestros orígenes vascos y otomís, moriscos y mayas, íberos y nahuas. Nigerianos y mixes.
Tema aparte. Me molesta que se burle de sus interlocutores y que los vea tan pendejos, porque parece que los tiene que soportar, si no le gusta cobrar más de 200 mil al mes más prestaciones y maiceo (me arriesgo a afirmarlo) que se vuelva a la academia. Me molesta que se ufanen tanto los herederos de José Woldenberg en decir que la institución es transparente, que sus lecciones son prístinas y no puedan promover bien el voto, que no señalen las irregularidades y que no promuevan la cultura de la participación política, que va mucho más allá de votar una vez cada tres años ¡no mamen doctores en política!
Volviendo al señalamiento, puedo decir que no porque esté acostumbrado a ser el “negrito en el arroz”, no porque todos digamos chistes de “negritos”, “gallegos”, “argentinos”, “putitos”, entonces todo esté justificado, la obligación de un servidor público es ser mejor que los demás, la obligación de una persona docta en ciencias sociales es actuar en consecuencia con respecto a sus conocimientos.
¿Qué tan chichimeca soy? Pues genéticamente, muy posiblemente en algo, aunque no me sepa más de dos palabras nahuas, pero si no soy muy chichimeca sí seré otomangue o maya. El caso es que soy tan de origen ibérico y africano como mesoamericano. ¿Me da mayor o menor valor? No ¿Me da identidad? Sí. ¿Lorenzo es mejor mexicano que “el gran jefe de nación chichimeca? No. Haz a un lado los chistes y contempla la pesada realidad, yo soy ese del que me burlo: entonces o me río de mí por humilde o me río de mí por pendejo.