Pintor, musa y paleta: Antonio Fabella Olivares.

Por: Julio Bravo.

Quién sabe a verdad de palabra, notificar que el accidente no tiene consecuencias positivas. Para Antonio las hubo, sucedió mientras pintaba con aerosol algunos cuadros, él, miraba que en la tela colocada detrás de lo que hacía, la pintura del aerosol dejaba manchas que tomaban formas distintas, incluso raros colores. Ese accidente le permitió crear un arte con el que hoy manifiesta ideas y pasiones, caminos cromáticos de un mundo que domina más, porque es suyo, le pertenece en el momento que toma el pincel.

AntonioAntonio estima que el año 2004 fue el comienzo de su carrera como pintor, aunque nos revela que desde niño le encantaba dibujar caricaturas para el y sus amigos de escuela, la primer inclinación aparece por el gusto de Los Caballero del Zodiaco, anime japonés súper famoso en nuestro país. En este inicio accidental encontró el motivo de su pintura, decidió ingresar a un taller de arte en Coyoacán. Es aquí cuando nos cuenta que, el cubismo, el expresionismo y el surrealismo abren sus ojos para su trabajo. Las obras toman creatividad… y, como todo levantamiento en el arte, llegan los conflictos y esos frenos de la vida. Dudas que encarecen la visión de una existencia entregada al sueño, Antonio nos dice que frente a la vacilación una señora le dio la respuesta para seguir delante, ese proceso termina para 2007 contando ya con una basta obra.

La delegación Venustiano Carranza da click  a la primera obra de Antonio, un contacto que le permite realizar una exposición llamada, “inspiraciones distintas” el éxito fue rotundo, en estos cuadros -que parecen ya vendidos todos- la propuesta pictórica es basada en la inspiración deportiva, ya se podían ver boxeadores, peleadores de Tae Kwuan Do, nadadores y un sinfín de héroes del deporte, cabe mencionar que estas obras contenían técnicas personales de su pintura, imprimiendo una tendencia.2

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Pretendo durante la conversación con Antonio explicarme, administrar vías en la labor de su creación. Todo esto para entroncar los elementos internos y externos de su pintura. En esa exploración temprana surge la mujer, protagónica de varias

representaciones coloridas. “Tiempos de Noviembre” marca esa pulsión de su arte, considera Antonio que se basa en un hecho real del pasado, una mujer que alguna vez pobló su andar, esta obra transita como si fuera una historia que se narra sola, es una suerte de episodios sin sentido, que ejercen la depuración de la tristeza y finalmente expulsan ese dolor del amor sin fructificación. Definitivamente hoy, Antonio goza del amor verdadero y este motor tan poderoso es Jennifer Andrade la musa máxima y como premio de colación organiza una exposición que llamaría “25”, así se cristaliza una etapa de cambio, 2009 es la fecha exacta donde las piezas comienzan un ajuste más preciso, surge el apoyo de Ricardo Demencia bajista de Exsecror Vecordia importante personaje en la carrera de Antonio. Ya para 2010 un inevitable bache económico merma la dirección de su obra, un año negro azota las tierras de su vida privada, entonces aparece una exposición con corrientes que marcaron su alma… “Exorcismo Cardiaco” contiene una carga de escalas rojas y amarillas, más duras representaciones de lo que sucedía en su interior, penas familiares y demás cosas convergieron en sus cuadros de poderosísimo nivel visual.

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En los años siguientes el proceso precario continuo, pero a cambio, propicio generar otros contactos para la venta de su obra. En una etapa de producción con mayor respiración, Antonio se lanza a explorar el arte neofigurativo como lo llama él. Retoma el camino de la exposición, en estás obras se ayuda de cosas ajenas a la pintura convencional, su trabajo es un acto íntimo. Ya para el periodo del 2012 parte de su nueva obra es pintada en el hospital, debido al padecer de su padre, en ella trata de imprimir sensaciones y colores distintos, la oscuridad y el silencio al cuidado de su padre, le permiten originar trazos que experimentan una distinción, la exposición de este suceso le llama “Cremación paternal”. Ahora, parte su trabajo a viajado a España, en estos días otros cuadros se encuentra en Italia.

En reciente fecha, La Maison Du Coq un centro cultural francófono que se encuentra cerca del metro Potrero, en la colonia Guadalupe Insurgentes, exhibe la más nueva obra de Antonio Fabella… “Impulsos pictóricos reflejos del ser” estará montada desde del 27 de mayo al 27 de julio con entrada libre, son trece obras abstractas, que fueron hechas bajo impulsos meramente instantáneos. Nuestro pintor de raíces italianas, no sólo pinta, también es colaborador para la revista Superficie, estampa playeras con sus obras para que el público porte el arte en su cuerpo, igual realiza cuadros con un tamaño de postal que son más accesibles y otras tantas cosas. La siguiente corriente a plasmar –nos comparte Antonio- estará influenciada por su hija Kristine y Jennifer su esposa y musa. La filosofía artística de nuestro pintor es crear mundos a través de un plano, dotándolo de su perspectiva, otorgándole otros estremecimientos. Antonio prefiere en ocasiones arriesgar la técnica, para expresar lo que siente, lo que lo invade cuando pinta.

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