
La cuenta regresiva ya está en marcha. El Vive Latino vuelve a tomar la ciudad y a reunirnos alrededor de la música, como lo ha hecho durante 26 ediciones.
Tras una conferencia de prensa en el Teatro Metropólitan —con organizadores y parte del lineup compartiendo detalles— quedó claro que todo está listo para la vigésima sexta edición del Vive Latino.
Más allá de los escenarios, el Vive Latino 2026 vuelve a pensarse como una experiencia que se expande. Habrá contenidos y transmisiones que permitirán seguir el festival desde distintos puntos, así como una tienda oficial en línea con mercancía del festival y artículos pensados para acompañar la experiencia antes, durante y después del fin de semana. La cita es el 14 y 15 de marzo en el Estadio GNP Seguros.

Como cada año, la identidad visual del festival es parte fundamental de su narrativa. En esta edición, el estudio PRIMATE (Alexis Yasky e Iván Krassoievitch) construyó una propuesta de carácter vanguardista a partir de trazos sin principio ni final que flotan e interactúan de manera rítmica. Una imagen abierta, que se transforma según quien la mire: puede leerse como energía, como mapa, como paisaje microscópico o como un lenguaje todavía por descifrar.
Para que la experiencia fluya de principio a fin, el Vive Latino vuelve a poner el acento en la movilidad y la seguridad. El programa Regreso Seguro cumple diez años ofreciendo transporte gratuito desde distintos municipios del Estado de México hacia el Estadio GNP Seguros, mientras que Ticket2Ride regresa como opción oficial de transporte con salidas desde varios puntos de la ciudad.
Dentro del festival, no todo sucede en los escenarios musicales y este año el Vive Latino también gana más espacio. La edición 2026 amplía su distribución dentro del recinto, extendiéndose hacia la zona que colinda con el antiguo Lago de la Magdalena Mixhuca, lo que permitirá una mejor circulación y una experiencia más cómoda para el público.
En esta área se ubicarán el escenario de Casa Comedy y el ring de Lucha Libre, dos escenarios que este año tendrán más aire, mejor acomodo y se integran de forma más natural al recorrido del festival, reafirmándose como espacios ya entrañables que amplían la experiencia más allá de la música.

El Vive Latino también abre espacio para mirar más allá del escenario. La zona de ONGs invita a conocer y acercarse a distintas causas sociales, ambientales y culturales, mientras que el Mercadillo Vive Latino se consolida como un punto de descubrimiento: diseño independiente, arte, moda y objetos que conectan con la identidad creativa del festival.
A esto se suman momentos que ya muchos esperan desde antes de llegar al festival. Música Para Mandar a Volar, que en su primera edición el año pasado fue un verdadero acierto, regresa para su segundo año convertido en uno de esos espacios que ya generan expectativa: cantar juntos, sin prisa y sin poses, y dejar que la música haga el resto.
Por su parte, los Momentos Indio vuelven a alimentar una de las preguntas favoritas del Vive: quiénes se subirán al escenario para compartir palomazos inesperados. Esos cruces que no vienen en el cartel, pero que siempre terminan siendo de los más comentados del fin de semana.
Los boletos para Vive Latino 2026 ya se encuentran disponibles a través de Ticketmaster.