Para quienes siguen de cerca a José Madero, Canciones Míseras Vol. 1 se siente como una deuda saldada. El cantante reunió catorce canciones que durante años vivieron al margen de su discografía: temas que el público pedía una y otra vez en los conciertos, pese a no haber sido editados oficialmente. Sus seguidores las bautizaron como “las huérfanas”. Hoy, finalmente, encuentran su lugar dentro de su obra.

El álbum funciona como un archivo emocional que permite asomarse a la etapa más alterna y visceral de Madero. Lejos de ser un simple recopilatorio, el disco traza un mapa de su evolución artística, donde la intensidad, la honestidad y la fragilidad conviven sin filtros. Son canciones que se resistieron al formato tradicional, pero que sobrevivieron gracias al vínculo directo con su audiencia.
Entre los temas incluidos aparecen piezas que con el paso del tiempo se volvieron míticas para sus fans, como Ojalá, Final Ruin, La Petite Mort, Peonías pt. 3, Invócame, Rayo de Luz, Mentón Abajo y Zero, esta última convertida en una de las más coreadas durante sus presentaciones en vivo. Juntas, construyen un retrato de un artista que hoy atraviesa una etapa de madurez creativa clara y sin concesiones.
Para celebrar este lanzamiento, Canciones Míseras Vol. 1, llega en CD, vinil y formato digital, pensado tanto para quienes buscan el objeto físico como para quienes acompañan la música desde las plataformas. Un gesto que refuerza la idea del disco como pieza de colección: un lugar definitivo para canciones que se ganaron su permanencia a pulso.
El estreno del álbum coincide además con una fecha clave para su público. José Madero se presentará este 24 de enero en el Estadio GNP Seguros, y la expectativa es inevitable: ¿cuántas de estas “huérfanas” lograrán colarse en el setlist? ¿Cuál será la que vuelva a convertirse en un momento compartido entre escenario y público?