Julio Preciado llegará al Auditorio Nacional el 9 de abril de 2026 como parte del proceso con el que está cerrando su etapa en los escenarios. A estas alturas, su nombre ya no necesita introducción: su voz forma parte del ADN de la banda sinaloense y del regional mexicano desde hace décadas.

Su trayectoria se fue construyendo sin atajos. Empezó cantando en una discoteca, pasó por agrupaciones locales y por Banda Tiburón y Banda Limón, hasta que en 1992 ingresó a Banda El Recodo. Durante casi siete años grabó ocho discos y se consolidó como una de las voces más reconocibles del género en los años noventa.
En 1998 inició su camino como solista con Banda Perla del Pacífico, etapa en la que amplió su propuesta musical al incorporar acordeón y moverse entre baladas, rancheras, cumbias, corridos y otros ritmos. De ahí surgió una discografía amplia que terminó de afirmar su identidad fuera de cualquier agrupación.
Este 2026 lo encuentra activo y vigente. A principios de enero lanzó el sencillo “Y no me lloren”, acompañado por Los del Charco, y también formará parte del disco póstumo de Vicente Fernández, Tributo al Rey, Con Banda, en el que participan artistas de distintas generaciones.
Con 60 años de vida, Julio Preciado encara el cierre de su carrera en vivo con una trayectoria sólida detrás. El concierto en el Auditorio Nacional reunirá canciones, etapas y una historia que ha acompañado a varias generaciones del público del regional mexicano.