Por: Elías Misael Anaya.
Advertencia: Esta reseña contiene spoilers.
Es difícil entender cómo una saga centrada en un antagonista cuya existencia depende de su protagonista logró llegar a una tercera entrega, pero aquí estamos con la reseña de Venom 3: El último baile.
Después de la muerte y resurrección de Eddie en la segunda película, el creador de los simbiontes despierta y emprende una búsqueda para encontrar a Venom, ya que este es la clave para liberarlo de su prisión. La trama suena prometedora, pero la ejecución deja mucho que desear.
La película está plagada de chistes mal colocados que intentan ocultar la falta de sustancia en la historia. La presencia de Knull, el creador de los simbiontes, se limita a breves primeros planos de su cabello, ojos o nariz, lo que resulta en una gran decepción para los fans del personaje. Además, la repetición del gag de Venom bailando, que ya se ha convertido en un cliché, lejos de ser gracioso, se siente triste y forzado.
Para aquellos que esperaban ver cómo esta entrega conectaría con el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) tras la escena postcréditos de Venom 2, se llevarán una decepción. El filme corta cualquier posibilidad de unión con el MCU con un simple “eso no fue parte de nuestro universo”, lo que, aunque quizá fue la mejor decisión, deja a los espectadores con un amargo vacío.
Las escenas de acción son escasas, apenas cuatro en toda la película, y solo la última tiene algo de sentido. La cinta presenta peleas poco inspiradas: desde una batalla en una cascada hasta una en un avión, con un CGI que rivaliza con lo peor que hemos visto después de The Flash. Lo más frustrante es que, en estas escenas donde Venom debería brillar, apenas lo vemos en acción; los simbiontes secundarios tienen más protagonismo que el propio Venom.
El intento de humanizar a Eddie a través de la introducción de una trama familiar resulta completamente desconectado. Marvel tuvo dos películas para construir esta parte del personaje, y aquí se siente como un relleno forzado, con una historia que no aporta nada y vuelve a caer en el mismo humor mal ejecutado.
Venom 3 es un cierre sin sentido para la saga, repleto de chistes forzados y una trama que te deja preguntándote si realmente había alguna historia detrás. Sony y Marvel no supieron valorar uno de los personajes más icónicos y temidos de los cómics de Spider-Man. Si decides saltarte esta película, te lo agradecerás.
