Eric Clapton no solo es un virtuoso de la guitarra, sino que sus canciones están cargadas de historias que han dejado huella en su vida personal. En su próximo concierto en el Estadio GNP, el público será testigo de dos de sus composiciones más emotivas: Tears in Heaven y Layla.

Tears in Heaven fue escrita tras la trágica muerte de su hijo Connor en 1991. Esta balada se ha convertido en una de las canciones más íntimas y dolorosas de Clapton, tocando las fibras de quienes la escuchan. En vivo, esa emoción sigue estando presente en cada interpretación.
Por otro lado, Layla es una canción que surgió de su amor no correspondido por Pattie Boyd, entonces esposa de su amigo George Harrison. Este tema ha sido un símbolo de pasión y desamor, y su riff de guitarra sigue siendo uno de los más reconocibles en la historia del rock.