Una noche de contrastes con Michael Bolton en la Arena CDMX

Por: AJ Navarro.

Una noche de contrastes se vivió en la Arena Ciudad de México, recinto elegido para la cita romántica musical con el gran Michael Bolton, una de las legendarias voces del softrock y las baladas poderosas con las que algunas generaciones encontraron el amor o consolaron sus corazones rotos.

La fuerte lluvia y hasta granizo cayó sobre la ciudad, anunciando una noche triste llena de temas que prometían llegar al alma mientras el recinto, en punto de las 9 pm, lucía bastante vacío para la talla del artista. Mientras la espera por Bolton y que más gente llegara al lugar corría, la kiss cam en las grandes pantallas de la Arena ponía el ambiente romántico y de risas ante los grandes espacios vacíos. Afortunadamente, la zona más cara y cercana a él, a nivel cancha, se llenó de buena forma. No así el resto del lugar. 

En punto de las 9:33 de la noche, las luces se apagaron ante una asistencia de no más de 8 mil fans, mismos que eran en su mayoría parejas ya adultas que seguramente encontraron la dicha del amor gracias a Bolton. Así, una luz blanca alumbraba a la banda en el escenario. Se vislumbraba el bajo, la guitarra, un piano y la batería mientras el toque divino de fondo lo ponía un breve momento de Go theDistance, tema de la cinta animada de Disney, Hércules. 

Al terminar esa introducción, un presentador en el sonido de la Arena presentó al artista como la estrella que es. “Damas y caballeros, Michael Bolton”. Así, el estadounidense de 70 años apareció de pronto, como una estatua en el centro del escenario, vestido de negro y con guitarra del mismo color en las manos mientras su saco tenía vivos brillantes. “Buenas noches a todos. Muchas gracias por venir esta noche. Prometemos tocar muchas canciones que conocen así que vamos a empezar”, dando el banderazo de inicio con los pocos pero entregados fans y un gran cover a B.B. King, Stand by Me.

Su banda se escuchaba impresionante, destacando a sus coristas que en todo momento mantuvieron una vibra que se sentía más como un recital de soul, llenando de fuerza y acompañando en los altos tonos a Bolton. Esa vibra se contagiaba, se sentía mientras Michael invitaba a la gente presente a “no ser tímidos esta noche” mientras interpretaba otro cover de un artista que, confesó , “escuchaba mucho cuando era niño”. Fue así que le hizo honor a Otis Redding con (Sittin’ on) The Dock of the Bay. 

Después de unos cuantos covers, Bolton le dio gusto a las parejas y seguidores, algunos incluso emulando la melena larga o los trajes ochenteros que llegó a usar el cantante, con uno de sus temas más famosos, Said I Love You but I Lied, mientras que el saxofón hacia gala de sus dotes en el escenario al lado de Michael, quien dejó de lado la guitarra para centrarse en el canto mientras los colores azules, rosas y morados alternaban en el escenario de la Arena. 

El viaje al nostálgico pasado continuó con un par de duetos en los que su Corista preferida, Becky Cody, subiría con el galante caballero para entonar un cover de Bob Dylan, To Make You Feel My Love mientras el color azul de fondo daba ese toque triste, para después entregar uno de los momentos más emotivos de la noche con una de las canciones más importantes de su carrera porque, en palabras de Bolton, “después de 20 años intentado tener un éxito, ese tema logró ser mi primera canción en el número uno de las listas”. Así, How am I Supposed to Live Without You fue coreada por el público, algunos dolidos y otros celebrando el amor que los unió, apuntando ya hacía la mitad de la velada.

De repente, Bolton salió del escenario y dejó que su banda se encarga del show, algo que llamó la atención de los asistentes. Con los temas Check Please, un número muy a ritmo de rock, jazz y swing clásico de una big band así como un medley de dos temas clásicos de Bolton, Missing You y When I’m Back on my Feet Again, en el que la poderosa voz de su corista Becky Cody se escuchó de maravilla, los fans se apagaron un momento. ¿Será que Michael necesitaba un descanso, o es que la voz no le daba para alcanzar los altos exigidos en esos temas? Nunca lo sabremos.

Sin embargo, ante la pequeña pausa que Bolton tuvo en el escenario, el regreso a la comunión con sus fans fue épico. Ante una introducción en el piano y el escenario de color nuevamente azul, los primeros acordes del éxito más grande de Michael hicieron que la Arena Ciudad de México se rindiera por completo en lo que fue el momento de la noche. No hubo una sola alma presente que no cantara con él When a Man Loves a Woman, que seguiría con How Can We be Lovers, dejando los covers atrás y brillando por los temas que lo han hecho una leyenda.

A pesar de la buena vibra y de que el recinto estaba lejano al lleno, Michael Bolton se portó como todo un profesional aunque era notorio su cansancio. Si bien no se caracteriza por ser un show man, el rubio maduro no se movía mucho en el escenario, pero simplemente su presencia y la capacidad de no querer llamar la atención hacían que la velada romántica se centrara en el espectáculo y sus canciones, dejando de lado al rock saltar interno para simplemente ser sólo el artista que quiere conectar y entregarle su música a aquellos que lo han apoyado, conocido o cantado sus temas en su larga carrera de ya casi cinco décadas.

La noche terminó con un encore de dos temas, la alegre y movida Soul Provider, donde la gente lo recibió de vuelta en el escenario en medio de palmas de alegría para cerrar con un emotivo y último cover de Bill Withers en el que Bolton recordó a los asistentes que “siempre vamos a necesitar de alguien que nos apoye”, dando paso a ese clásico llamado Lean on Me, con el que el público prendió la luz de sus celulares mientras coreaban con Michael, dándole una merecida despedida ante un show que no pasó de la hora y media, pero que a pesar de toda la nostalgia y la tristeza, demostró que en México siempre habrá gente que apoye a las leyendas de las baladas.

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