Por: Diana Sánchez
De las historias de éxito que se generan a través de las redes sociales, es sin duda la de Adele. Una chica que solo quería hacer música como modo de expresión y terminó siendo una de las revelaciones femeninas de todos los tiempos.
Con algunas canciones grabadas, uno de sus amigos se atrevió a subirlas a MySpace, e inmediatamente llamaron la atención, no solo por su voz peculiar -una que remite a grandes como Ella Fitzgerald, Aretha Franklin o Etta James-, sino también por su interpretación. Ahí fue donde la fortuna le sonrió a aquella chica introvertida de Tottenham.
No pasó más de un año cuando sacó su primer disco 19 que la llevó a ganar dos premios Grammy como «mejor artista nueva» y «mejor interpretación vocal de pop por una cantante femenina».
Pero su consolidación como artista, no fue sino hasta su segundo trabajo: 21, el cual se convirtió en el cuarto álbum musical más vendido de todos los tiempos, haciéndola una de las cantantes más populares a nivel internacional. Material que contiene en su mayoría composiciones de cuando tenía 21 años -por ello el título del mismo-, que refleja una madurez personal y en su sonido.

El track elegido para ser el sencillo y presentarlo al mundo fue Rolling in the deep, el cual muestra a alguien herido, que no debe subestimarse, porque las consecuencias no serán favorables para la otra persona. Gracias a este track, el disco comenzó a posicionarse entre uno de los mejores de aquel 2011.
Pero no todo es rodando, en este material podemos escuchar canciones como: Rumour has it, donde el sonido contundente de la batería es el que prevalece y acompaña a una voz de enojo, pero también de súplica. Take it all, nos habla de un abandono a pesar de las promesas de cambiar, de ser como esa persona quiere. Turning tables, un piano, cuerdas y una letra donde el decir adiós, es lo mejor que puede pasar. Y Lovesong, sin duda, un maravilloso cover a The Cure.
Un disco que a través de esa voz, nos lleva por diversos estados de ánimo: del dolor y la tristeza, de la añoranza y la soledad, pero también de saber soltar y perdonar, de la superación y esperanza. Un material atemporal, que evoca al amor en todas sus presentaciones. Sí, positivas y negativas.
Un material digno del soul, pop y el rhythm&blues. Indispensable tenerlo en tu biblioteca.