Indispensable consultas públicas en zonas indígenas para conocer el impacto de proyectos de energía eólica en el entorno social y cultural: CIESAS

Por: Redacción

Tiene el Istmo de Tehuantepec instaladas más de 10 mil aerogeneradores de energía eólica sin consultar a las comunidades indígenas.

3Tras una investigación de ocho años de duración, un grupo de investigadores del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) reveló que en el Istmo de Tehuantepec fueron instalados 10 mil aerogeneradores de energía  sin consultas previas con las comunidades, en su mayoría poblaciones indígenas.

Los resultados de este trabajo fueron concentrados en el libro “La visión de los actores sociales frente a los proyectos eólicos en el Istmo de Tehuantepec”. Salomón Nahmad, académico del CIESAS, y coordinador de la obra, precisó que la población indígena “no recibe condiciones de vida justa aún cuando ellos aportan los espacios estratégicos para el asentamiento de esos sistemas de energía”. unnamed (2)

Con la colaboración de los académicos del CIESAS, Abraham Nahón y Rubén Langlé, se expuso que sólo bajo un sistema de negociación democrático “se podrán aprovechar los recursos energéticos con la finalidad de que el desarrollo humano sea sustentable y equitativo en la zona del Istmo”.

Langlé detalló que actualmente existen “10 mil aerogeneradores de energía que fueron levantados sin consulta previa, ya que los instalan en terrenos de pequeños propietarios, y no en terrenos ejidales o comunales, donde tendrían que pedir la opinión de toda una comunidad”.

unnamedSalomón Nahmad refirió que “no se podrá lograr una planificación efectiva para el aprovechamiento de la energía eólica en la región del Istmo si el componente social pretende ser marginalizado y mantenido en la pobreza. Es indispensable realizar consultas públicas en las zonas indígenas para conocer cómo impactan los proyectos de energía eólica en su entorno social y cultural”.

En la investigación se documentó que en los casos en que los desarrolladores se acercan a las comunidades, estos suelen utilizar lenguajes muy técnicos, a pesar de estar en una zona cuya población está conformada por Zapotecas, Huaves y Mixes, donde apenas el 80 por ciento de ellos es bilingüe: “La gente escucha pero no significa que comprendan a cabalidad”, expone el académico.

Mencionan que se tiene documentado el caso de un desarrollador que tuvo un acercamiento con las comunidades a través de un equipo de antropólogos y sociólogos, quienes realizaron un estudio de corte social, y que hoy rinde frutos por su grado de aceptación. 8ffc8e514558a051d035cc32f5286d73_xl

En el libro se establece que por ley, los desarrolladores tienen la obligación de hacer inversión social, algo que no informan debidamente a las comunidades, por lo que terminan haciendo solamente obras de pavimentación o mantenimiento de escuelas.

“Deberían financiar talleres o proyectos productivos, como una fábrica de piezas necesarias para la industria eólica, lo que pudiera generar un verdadero impacto en la región”, apuntan los estudiosos. Entre los desarrolladores que operan en la zona, se encuentran: Iberdrola, Acciona, Eléctrica de Valle de México, Peñoles y CFE.

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