Por: Redacción.
En México la mayor discriminación es por motivos económicos o de pobreza.
El Proyecto “Etnicidad y Raza en América Latina” (PERLA, por sus siglas en inglés) elaborado por instituciones nacionales e internacionales, reveló que en México un 67% de personas encuestadas refieren haber presenciado actos de discriminación por motivos económicos o de pobreza, superado por Colombia, en un 73% y Perú, en un 76%. Solamente Brasil se perfiló como el país menos discriminatorio en este rubro con un 39%.
En el marco de la inauguración del seminario “Imaginarios Nacionales en México y América Latina: Discriminaciones y Desigualdades”, Edward Telles, investigador de la Universidad de Princeton, y coordinador del proyecto, realizado en colaboración con el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, (CIESAS), Conacyt, Fundación Ford e instituciones académicas de los países participantes, precisó que este proyecto es el resultado de un estudio inédito que tuvo cinco años de duración.
Refirió que otro de los hallazgos encontrados fue que en México un 55% de la muestra analizada mencionó haber atestiguado actos discriminatorios por el color de la piel, contra un 70% en Perú, un 74% en Colombia, y Brasil en un 42%, lo que a decir de Telles “refleja una alta tendencia de exclusión ante grupos minoritarios o vulnerables, a pesar de que estos países se definen como sociedades multiétnicas y multiculturales”. 
La investigación detectó, además, la falta de oportunidades que existen en los países analizados para conseguir mejores empleos para las personas de piel obscura. En México una persona de piel clara con estudios universitarios tiene 11% de mayores posibilidades de conseguir un trabajo mejor pagado, contra un 4% de probabilidades de un ciudadano con una piel menos clara, mismo porcentaje, es decir, el 4%, que tiene alguien de piel más obscura de obtener un trabajo de calidad.
En Brasil una persona con piel blanca y estudios universitarios tiene un 22% de mayor probabilidad de conseguir un trabajo calificado, contra el 14% de piel menos clara y 6% de piel más obscura. En Colombia, la tendencia a favor de las personas con piel blanca es del 20%, contra el 15% y 13% respectivamente, mientras que en Perú la diferencia es del orden del 26%, contra el 18% y el 15%.
Es decir, en México las personas de piel clara tienen cuatro veces más probabilidades de encontrar un empleo acorde a su formación universitaria, mientras que Brasil, Perú y Colombia, muestran diferencias menores. A pesar de esto, en toda América Latina se detecta la misma tendencia de encontrar a personas más escolarizadas y de piel clara en trabajos mejor remunerados que aquellas que tienen la piel obscura.
Esta tendencia es inversa en lo que se refiere a quienes ocupan empleos como jornaleros, campesinos o trabajadores domésticos. En México un 49% de habitantes con piel obscura realizan estos trabajos, contra el 24% de personas con piel clara; en Brasil la tendencia de trabajadores con piel obscura que realizan esas labores es del 24% contra el 13% de ciudadanos de piel clara; en Colombia la proporción es del 35% de personas con piel obscura contra el 29% de los colombianos catalogados como blancos, y en Perú la posibilidad de que un individuo de piel obscura realice estos trabajos no especializados es de un 12% contra un 7% de probabilidad que una persona con piel clara.
Otro dato relevante es el que tiene que ver con la educación de la población indígena, donde México es el peor calificado. PERLA detectó que la población menos escolarizada en estos cuatro países encuestados fue la de los indígenas mexicanos, donde estos apenas cuentan con 6 años de estudios, contra los casi 9 años de los indígenas de Colombia y los 11.2 años de educación de los indígenas de Perú.
Sobre el caso específico de México, la Doctora Regina Martínez Casas, coordinadora de PERLA en nuestro país, explicó que los mexicanos “tendemos a minimizar el problema de la discriminación en parte por la ideología del mestizaje que crea una falsa ilusión de igualdad, como lo demuestra el hecho de que aquí el 64.3% de los encuestados declaró ser mestizo, el 11.9% indígena, el 13% blanco y casi el 3% negro o mulato”. 
Una hipótesis por la que en México, a diferencia de los otros países, existe esta ilusión de igualdad racial, es por la exposición de los mexicanos a una fuerte ideología nacionalista, que se inculcan en la educación primaria y secundaria, ya que se detectó que “por cada año que un mexicano se expone a la escuela se incrementa la probabilidad de que afiance su identidad como mestizo, pero no por eso deja de haber prácticas discriminatorias”, detalló Martínez Casas.
Agustín Escobar Latapí, Director General del CIESAS, puntualizó que PERLA se inscribe dentro “los esfuerzos que deben realizar las instituciones académicas, sociales y de gobierno, donde se reconozca y valore la diversidad cultural que caracteriza a cada uno de los individuos, comunidades y pueblos que integran América Latina, con el objetivo de contribuir a disminuir la discriminación, la marginación, la exclusión y las desigualdades sociales”.