H, EL GORDITO QUIERE SER CINEASTA: CARCAJADAS Y TRAGEDIA EN PERFECTO CONTRASTE

Por: José M. Viniegra

Se estrena H, El Gordito quiere ser cineasta en el Helénico. Si existen obras cómicas, ésta es de las pocas que resultaría obligada ver. Entrarás a un ambiente de suspenso y saldrás muerto… de risa.

10325753_10152614413974147_8020580663791056494_nCuando la gente comienza a ver la obra, intuye que lleva cierta sátira o comicidad en sí, pues uno a uno va soltando la gente alguna expresión hilarante; pero pocos saben que los niveles de risa podrán elevarse a un clímax muy interesante conforme avanza la obra. Y el final, el modo en que de la nada invade al espectador un escalofrío que le recorre por la espalda, es impresionante. El juego de cámara y proyección, las luces, los sonidos y la ambientación juegan en ello un papel importante; pero es de notar que no estriba sólo en ello el éxito rotundo de esta obra: radica en la perfecta actuación de sus protagonistas: ha sido impecable, convincente; enajenadora podría describir mejor la sensación que nos deja ver la perfecta actuación de ambos. Y aunque nos comen las ganas de hablarles de ello, intentaremos no decir mucho para que la disfruten al cien por ciento.

Todo comienza con la alocada idea de un concurso para Galletitas “Nicki; oe, oe, oe”. Es el10842266_10152614413984147_8938377328196462444_o preludio a volverse cineasta. Con la loca idea y el ímpetu de su amigo, un sujeto que no parece tener oficio ni beneficio en la sociedad y una “Remington” de escribir para oficina (“ya llovió”) a falta de computadora, se inmiscuyen en esta aventura en la que el personaje, casualmente, lleva el mismo nombre que el ahora creador literario. El personaje, aunque diferente, tiene el gusto exacerbado por comer galletas Nicki oe, oe, oe. Y parte de las bases del concurso les exige usar el nombrecito ese, así que bueno: al haber elegido el suspenso como mecanismo emocional en la obra que están a punto de llevar a su extremo -noventa páginas- y llevar implícito la manda del comercial, se torna en una tragicomedia extraordinaria.

1801115_10152614413979147_7755920881471823132_oH, es un criminal asesino. Mató a su propia familia. Se volvió loco al perder la propiedad de su obra y quedar ésta en manos de su antes amigo, ahora enemigo acérrimo. Y Luis Marcotmercot está a poco de visitarlo hasta Praga, ayudado de una beca para estudiar al criminal Hundler Klunder (“Hunda Clunda”). No contaba con que aquella historia fascinante e intrigante sobre una máquina de escribir que mató a la familia de Klunder fuera a ser una especie de maldición que se hereda, y no sólo al Gordito (Yo le llamaría: Virus H), sino que se extrapola al mismo Luis de la vida real. Imaginen el final… Pero… no dejen, por nada, de verla. Saldrán con el humor al máximo y con ganas de repetirla.10967513_10152614415799147_800969317_o

Esta es de las pocas obras que recomendaríamos a todos nuestros amigos y familiares, así que ya saben, estará ahora todos los lunes a las 20:30 hrs. en el Helénico del Centro Cultural Homónimo. No pueden perderla en Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn, Álvaro Obregón, México D.F.

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