Por: Alberto Barajas.
Esta semana se estrenará en salas de México «Drácula: La leyenda jamás contada» con la cual vuelve a los reflectores este mítico personaje del que se desprendió la novela de Bram Stoker.
La cinta plantea una historia en la que se pretende glorificar a Vlad «el empalador» quien se convirtió en el protector de Valaquia (actualmente sur de Rumanía). En la película vemos a todo momento el gran vínculo que tienen tanto con su pueblo como con su familia. Sin embargo una invasión pone en aprietos a Vlad, ello lo obliga a ir a una montaña donde habita un ser maligno, él lo dotará de una gran fuerza y de vida eterna a cambio de…SU ALMA, lo cual lo hace volverse un vampiro.
Todos pensarían que ese poder lo haría malvado, pero no, ya que lo usará contra sus enemigos, el ejercito turco, con tal de proteger a los suyos aunque ponga en riesgo a su familia.
El guión trata de preservar todos los mitos y la historia de Vlad añadiéndole un toque fantástico para que agarre saber durante la hora y media que dura el filme.
La producción tiene unos paisajes muy buenos y una historia que te atrapa de principio a fin, sin embargo habrá por momentos que decepcione a los fanáticos de la novela de «Drácula», pero pasará desapercibido por la gran acción y los efectos que tiene la película -que por cierto, valdrá la pena que la vean en IMAX-
Esta es la primer película del cineasta Gary Shore, a la que esperemos que le vaya muy bien, ya que aquí en México Drácula tiene un gran número de fans, además de que desde «Hotel Transilvania» que no veíamos al personaje vampírico en una cinta. La cinta es protagonizada por Luke Evans a quien ya lo vimos anteriormente en la sexta parte de «Fast and Furious».