Palomita para Los Bunkers

Por: Renata Tarrgona.

Sorprenden y consienten a los fans con sus más conocidos éxitos el fin de semana pasado al cierre de la gira de su álbum A la velocidad de la luz

2013-12-08_22-07-29_677Un éxito entrañable el concierto de Los Bunkers efectuado en el adornado Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Su simple aparición en el escenario, cual imán, provocó que el público súbitamente se pusiera de pie y comenzara a gritar y aplaudir. Aderezado con un llamativo juego de luces e incluso ¡una esfera de disco!, el show fue verdaderamente una experiencia inolvidable para los asistentes.

Claramente, quienes acudieron al recinto a deleitarse con la agrupación eran todos unos conocedores, pues a las primeras notas de guitarra o batería que comenzaban a ser reproducidas de inmediato seguían gritos de impresión y ovaciones. “No me esperaba un concierto como éste”, exclamó un espectador en un momento en que el volumen de la música no era tan fuerte. Rola interpretada, rola coreada con fervor por los fans.

Un toque de intimidad se percibía en el lugar, como de acercamiento entre la banda y su público, casi de exclusividad, pero en un sentido agradable, de buena vibra, se sentía un ambiente feliz. Aunque el teatro es poco amplio, no hizo falta más gente para animar la noche. Manos arriba iban de un lado a otro, o las ocupaban para hacer corazones dirigidos a sus estrellas sobre el escenario. Además, un dejo de emoción y risas de asomaba al bailar el vocalista, Álvaro López, de tan singular manera, se deslizaba de un lado a otro mientras movía los brazos, como una especie de gusanillo bípedo, y jugueteaba con el micrófono.2013-12-08_21-15-02_929

Impresionante la habilidad musical de cada uno de los miembros de Los Bunkers, su pasión y dedicación se contagió. De vez en cuando, ya fuera Mauricio o Francisco Durán, o bien Álvaro López, se acercaban al límite entre la tarima y las butacas; se entregaron y, a su vez, disfrutaron. Con canciones como ‘No me hables de sufrir’, ‘Entre mis brazos’, ‘Dulce final’, ‘Ángel para un final’, ‘Nada nuevo bajo el sol’, ‘Llueve sobre la ciudad’, ‘La velocidad de la luz’, entre muchas otras más, cumplieron su promesa de tocar canciones que su público les pedía desde hace tiempo.

2013-12-08_20-27-12_116Dada la casualidad de que el concierto calló en la fecha de la muerte de John Lennon, 8 de diciembre, a modo de homenaje interpretaron el cover de ‘Watching the wheels’. Varias canciones después, las luces se atenuaron cerca de una completa oscuridad y la banda salió. No se hizo esperar el tradicional grito de “¡Otra, otra!”, cada vez más fuerte. Los segundos y minutos cada vez más largos incitaron a recurrir a los chiflidos. El staff hacía como que acomodaba cables. De nuevo las luces se encendieron y el grupo entró acompañado de vítores.

Mauricio Durán con una mano al aire, ¿anunciaba una ‘V’ de victoria o un dos de los siguientes temas del repertorio? Tal vez la primera, pues tocaron cuatro canciones adicionales que hicieron brincar a todos. Previo a abandonar el escenario, agradecieron a todos su presencia y afirmaron que volverían. Arrojaron toallas y playeras capturadas por algunos suertudos, como una pequeña bebé en brazos de su padre. Desaparecieron tras bambalinas y se respiró un aire de satisfacción y bienestar. ¡Guau! Palomita.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.